PREVISIONES A DISTANCIA.
Cuando hablamos de previsiones, lo hacemos dándole un lugar en el tiempo.
Pueden ser. Corto, medio y largo plazo.
Cuando se habla de previsión tenemos que tener muy claros en que período de tiempo vamos a realizarlas. Cualquier empresa debería hacer las tres previsiones.
Previsión a corto plazo (hasta dos años), previsión a medio plazo (de dos a cinco años) y previsión a largo plazo, (de cinco años en adelante).
La previsión a corto plazo es la menos difícil, digo menos difícil y no más fácil, para nuestros resultados en un menos espacio de tiempo.
Peor cuanto más largo plazo ya que más es el tiempo involucrado. Además tenemos que ser conscientes de los cambios y modas que puedan producirse y sobre todo en los tiempo tan cambiantes que tenemos actualmente.
Las previsiones a medio plazo son necesarias para el mejor uso posible de los recursos de la compañía.
Las previsiones a largo plazo son las difíciles de realizar, ya que ampliamos la banda del tiempo y la cantidad de cambios a los que puede verse sometida.
La mejor manera de prever las previsiones a largo plazo (de cinco a vente años), es considerarlas como tendencias, no como algo excesivamente detallado.
COMO SE RECOPILAN LOS DATOS PARA LA PREVISION.
- DATOS INTERNOS. La información estadística e histórica de la compañía. Este es el punto de partida más racional que podemos tener. Son imprescindibles los datos de ventas de los últimos años y sobre todo del último año.
Entre los datos a utilizar el volumen de ventas desglosado por áreas, por productos, por vendedores, por rutas, etc.
- Informaciones secundarias.
Estos no se encuentran en nuestra empresa, pero si están publicados en los medios.
Sondeos de opinión, bancos de datos, orientación de la población, etc.
- Investigaciones de campo. Va desde encuestas de opinión hasta test de lanzamiento de productos.
Con esta información llenamos el hueco que nos falta, lo reemplaza, la falta de información del resto de fuentes expresadas anteriormente.